De acuerdo al informe de la consultora que dirige el economista Guido Lorenzo, la inflación mensual de dicho rubro se aceleró, mientras que el proceso de aumentos tiende a generalizarse. “A fines de 2020 lideraba carne, luego fueron frutas y lácteos y esta semana fue el turno de panificados”, destacó el informe en el que se relevaron precios de 8.000 alimentos y bebidas de cinco supermercados.
“Esta semana el consumo se volvió a acelerar, luego de tres semanas de desaceleración de la inflación. En un mes, lo de esta semana daría una inflación superior al 6%. Es muy fuerte. Nos vuelven a preocupar los aumentos de alimentos y bebidas”, afirmó Lorenzo. En ese sentido, sostuvo que hubo un fuerte aumento de cereales y productos panificados, al tiempo que agregó que la inflación de este mes será, al menos, del 4 por ciento.
El índice de alimentos y bebidas presentó una inflación mensual promedio de 3,7% en las últimas cuatro semanas y 4,5% medida punta a punta en las mismas semanas, lo que deja un arrastre de 3,7% para el resto de marzo (Consultora LCG)
Para el economista, la suba de precios sucede pese a que hubo varios intentos por parte del Gobierno para contener el alza. “El ancla fueron los salarios -que cerraron al 32%- y ahora son los controles. En la experiencia argentina, funciona más el control cambiario y el ancla de salarios cuando son estrictos los controles”, consideró el economista.