Luego de la frase que dejó el Papa Francisco en el vuelo de regreso a Italia, tras participar en la Jornada Mundial de la Juventud, a los periodistas que lo acompañaban, el tema de la homosexualidad y la Iglesia volvió a los escenarios de debate y comunicación.
“La homosexualidad en sí, con todos sus prejuicios es una cosa, y la persona humana es otra. La Iglesia no está para juzgar a nadie, sino para acompañar”, reiteró el sacerdote.
El cura, que permanece en internación domiciliaria luego de sufrir un cuadro de neumonía, se explayó sobre la posición que tiene el magisterio de la Iglesia respecto a las personas homosexuales.
“Son personas que tienen muchos sufrimientos en su corazón, la misma sociedad que aplauden la homosexualidad, es la misma que la condena. El Papa ha destacado que por encima de sus conductas está la persona, que también llevan el corazón de Cristo. Nadie tiene derecho a criticar, ni a burlarse, ni juzgarlo, sino ayudar”, destacó.
Con respecto a las palabras de Francisco en el vuelo a Roma, Cámpora resaltó: “No hay una aprobación del Santo Padre a esta conducta, es un llamado a algo que es importante en el cristiano, que es el amor. Y para nosotros, los sacerdotes, un llamado a la delicadeza pastoral”.
“Nos olvidamos que esas personas también tienen el rostro de Cristo, Jesús lo dice en el evangelio, no juzguéis para no ser juzgados. En la pastoral de todos los días, se atiende mucha gente en esta condición y uno se da cuenta de la necesidad que tienen de ser escuchados, de que se las trate de ayudar de alguna manera, no condenándola, no burlándonos o criticándolos”, puntualizó en otra parte de la entrevista.
“La homosexualidad es un tema que no se puede tratar así a la ligera, no se puede discriminar. Hay que tratar a esa persona para que, con la gracia de Dios, en el camino de la fe, pueda superar sus dificultades. Muchos jóvenes que se han replanteado su condición ya están tomando una actitud más respetuosa y madura de la vida no sin pocos sacrificios de su parte”.
“De niño uno veía una persona amanerada y se le ponían títulos muy dolorosos. Mucha gente ha crecido con mucho resentimiento, mucho dolor en el corazón, con traumas, ¡qué daño les provocamos! los subestimamos y los discriminamos”.
Consultado si el tema de la homosexualidad es un tema tabú para el Vaticano, el padre Rómulo manifestó que muchas veces se confunden las palabras del Papa o se le “hacen decir cosas que no dijo”. “El Papa no ha venido a cambiar el evangelio, en el Vaticano nunca este tema ha sido un tabú es un absurdo, si hubiera sido así la iglesia no cumpliría su rol de iluminar. Es un tema muy delicado, pero no tabú”.
Sobre el rol que cumplen o cumplieron los sacerdotes en la atención de esta realidad humana, Cámpora sintetizó que “el sacerdote no se puede escandalizar por la miseria humana. Hay curas que han sido duros e intransigentes y que han tratado a estos hermanos despectivamente, en eso les doy la razón, fue una actitud anticristiana que deshonra a la Iglesia”.
Por último, poniéndose en su papel pastoral el párroco de San Juan Bautista, remarcó: “yo no aplaudo la vida de gay, no aplaudo la vida de la homsexualidad, porque es una vida que tiene muchas trampas, tiene muchos sufrimientos y muchos no se quieren asumir. Pero no descarto a las personas, son las personas que más necesitan del corazón de la Iglesia y del corazón de la sociedad”.