Ya en el predio de River, los juveniles afrontaron una semana de exigencia máxima, con entrenamientos en doble turno que incluyeron trabajos físicos, ejercicios técnicos y partidos amistosos. En ese contexto, Ortega logró destacarse y convenció al cuerpo técnico, que decidió incorporarlo al proyecto formativo del club.
El mediocampista dio sus primeros pasos en el Sportivo Rivadavia, en La Bebida, donde comenzó a formarse en su escuelita de fútbol. Su crecimiento fue acompañado por el trabajo de formadores locales, hasta llegar a esta instancia decisiva bajo la mirada de Luis Pereira, coordinador de inferiores con experiencia en la detección de talentos en el interior.
En paralelo, otro sanjuanino también dejó una imagen positiva. Se trata de Isaac Tello, delantero del Deportivo Carril de San Martín, quien no logró quedar en esta etapa pero fue citado nuevamente para junio, cuando tendrá una segunda oportunidad para intentar sumarse de manera definitiva.
La llegada de Ortega a River no solo representa un paso clave en su carrera, sino también un nuevo indicio del potencial formativo del fútbol sanjuanino, que sigue aportando jóvenes talentos a estructuras de elite.