Con la mira puesta en el primer partido del 8 de octubre ante Ecuador y el del 13 contra Bolivia, la “Burbuja sanitaria” de Ezeiza empezó a regir desde el 21 de septiembre cuando se llevó a cabo un trabajo de sanitización contra el coronavirus y el dengue. Recién a la noche pudieron sumarse al predio todas las personas que forman parte del staff: Cuerpo técnico, médico, empleados administrativos, algún dirigente a cargo, utilería, comunicación, cocina y mozos, mantenimiento y limpieza. Además, se sumó un infectólogo.
Todo este personal ya fue testeado 2 veces y serán controlados cada 4 días. Incluso, el médico Daniel Martínez, a cargo del cuerpo médico de la Selección, llevará a cabo una serie de charlas dentro del predio sobre prevención del virus al personal.
El objetivo es que todas estas personas cumplan con el mismo aislamiento preventivo obligatorio de 14 días que debe cumplir cualquier persona que ingresa al país. Esto es porque dentro de 2 semanas empezarán a llegar los jugadores del exterior que fueron convocados por Lionel Scaloni, más los que sean convocados del ámbito local.
Producto de esta “burbuja”, el staff se quedará en el sector de juveniles y la concentración será para los jugadores. Los que permanezcan en un lugar no podrán acceder al otro. Solamente se podrán cruzar si lo hacen en un lugar al aire libre, con distanciamiento y barbijos puestos.
Cada persona dormirá en una habitación individual. El tapaboca será obligatorio en todo momento y las mesas en los comedores solo podrán tener a 3 personas sentadas. Las reuniones deberán ser al aire libre y si el cuerpo técnico debe analizar videos, solo podrán presenciar la reunión 3 personas.
Cuando lleguen los jugadores, cada uno de ellos será testeado y tampoco podrá salir del predio. Lo harán únicamente para ir hasta la cancha de Boca donde se jugará la primera fecha de las Eliminatorias y luego para viajar a Bolivia.
Fuente: Clarín