El VAR no intervino pese a los reclamos furiosos de Rodolfo Arruabarrena desde el banco. El árbitro Leandro Rey Hilfer convalidó el 1-0.
El segundo gol de Instituto, ya en el complemento, fue calcado al primero. Jonatan Galván capitalizó un rebote en el área tras una nueva carga sobre Pellegrino que tampoco fue sancionada.
El VAR volvió a mirar para otro lado y el 2-1 complicó aún más el panorama xeneize.
La primera igualdad llegó por el camino menos pensado. Un centro pasado de Lautaro Blanco desde la izquierda que parecía de fácil control para el arquero Marcos Ledesma terminó en gol.
El guardameta cayó de manera insólita sobre la espalda de un propio compañero, perdió la pelota y Enner Valencia la empujó al fondo. Era su quinto gol desde su llegada al club. El VAR confirmó que no hubo falta sobre Ledesma y el 1-1 subió al marcador.
La segunda reacción fue más contundente. Tras el 2-1 de Instituto al inicio del complemento, Arruabarrena movió el banco e ingresó Miguel Merentiel.
El uruguayo tardó segundos en aparecer: recibió un pase profundo de Blanco, quedó mano a mano con el arquero y definió de primera para decretar el 2-2.
El empate fue opacado por lo que pasó después. Leandro Paredes ingresó en el segundo tiempo pero apenas completó 16 minutos antes de pedir el cambio por una molestia física.
El volante mundialista es pieza clave en el esquema de Arruabarrena y su estado físico genera máxima preocupación de cara al partido del miércoles, cuando Boca se medirá en las semifinales de la Copa Sudamericana.
Valencia, por su parte, también había salido antes del final por un golpe en el tobillo derecho, lo que agrega otra incógnita al plantel xeneize en una semana que debía ser de preparación y terminó siendo de tensión.