Luis Súarez, de discreto partido, en dos oportunidad, y Marcos Llorente obligaron al arquero alemán a convertirse en figura, al tiempo que la sólida última línea colchonera, con Savic, Felipe y Hermoso, mantuvo a Barcelona lejos de su arco durante los primeros 45 minutos. O casi. Porque sobre el cierre Messi inventó un jugadón y sacó un gran zurdazo que Jan Oblak logró despejar al córner.
En el complemento Barcelona acomodó piezas con el ingreso de Araujo por Mingueza. Más marca para frenar a Carrasco y, de a poco, Atlético empezó a retrasarse y a quedar cada vez más lejos de Ter Stegen. Con algo de ímpetu, el equipo de Koeman (lo vio desde un palco por estar expulsado) empezó a dominar con más claridad hasta que se adueñó del partido en los últimos 20 minutos.
Aunque estuvo lejos de ser un aluvión, Barcelona presionó y estuvo cerca de ganarlo. Un cabezazo de Dembélé, algunos centros cruzados que no llegaron a concretar y un gran tiro libre de Messi que se fue apenas desviado fueron las llegadas, no suficientes, que el local tuvo para buscar la victoria. No alcanzó y por eso el 0-0 terminó siendo un resultado justo.
Lo cierto es que con este empate, Atlético de Madrid se va del Camp Nou con 77 puntos y aún como único puntero a falta de tres fechas para el final. De todos modos, si mañana Real Madrid (74) supera a Sevilla (70) lo alcanzará en la cima y tendrá ventaja por los duelos entre sí, ya que ganó 2-0 como local e igualó, agónicamente, 1-1 como visitante. Barcelona (75), en tanto, ya no depende de sí mismo y esperará que sus rivales cedan puntos en la recta final.