Su crecimiento queda reflejado al comparar este registro con el conseguido hace casi un año. El 19 de agosto de 2025, durante el Mundial Juvenil de Otopeni, Rumania, había completado la misma prueba en 4m34s34 y superado la plusmarca continental que Georgina Bardach mantenía desde Atenas 2004 con 4m37s51, cuando obtuvo el bronce olímpico.
La medalla en Estados Unidos se definió gracias a una remontada espectacular en el tramo decisivo. Después de los 100 metros pecho, la argentina estaba quinta, pero aceleró en el estilo libre: completó los penúltimos 50 metros en 31.44 segundos y se lanzó en busca del podio. El último largo terminó de inclinar la historia a su favor. Marcó 29.84 segundos y superó a la china Yu Yiting para quedarse con el tercer puesto. Apenas la japonesa Mio Narita, octava en la clasificación final, nadó esos últimos 50 metros más rápido, con 29.81.
Por delante, la canadiense Summer McIntosh volvió a imponer condiciones y ganó con récord del campeonato: 4m28s01, el décimo mejor registro de todos los tiempos. Jenna Forrester, de Australia, finalizó segunda. La campeona olímpica de París 2024 continúa invicta internacionalmente en esta especialidad y además posee el récord mundial, con 4m23s65.
La dimensión del bronce también se explica por la jerarquía de sus rivales: la representante nacional compartió prueba con cinco de las diez mejores especialistas de la temporada. Tras llegar a California ubicada 11ª en el ranking de 2026, su 4m32s54 la catapultó al cuarto puesto y confirmó una nueva mejor marca personal.
Con su primera presea en el certamen y una plusmarca continental bajo el brazo, la gran promesa de la natación nacional todavía tiene acción por delante en Irvine: este viernes volverá a tirarse a la pileta para continuar su participación en el Pan Pacific.