Y explicó: “La grieta es un problema cuando es para confrontar y para hacer quilombo. No me preocupa que se piense distinto. En esta mesa es increíble. A mí me gusta mucho que empecemos a hablar y haya tres campanas distintas. Y no se termina el tema”. “Si vamos al hueso y a ser tajantes, tendremos un país dividido y sería una lástima”, opinó. Y continuó: “Los que somos padres si queremos hacer algo es inculcarle a nuestros hijos que no tiene ningún sentido, que no es enemigo aquel que piensa distinto, solo piensa distinto”.Más tarde y saliendo del tema político, Luciano habló del rating: “A mí me encanta ganar. Te hablo con total honestidad. Están los que dicen que no les importan los números, que no miran la competencia. Si hacés tele y decís que no te importa el rating, no te puedo creer. Yo en estos 25 años que llevo haciendo tele la palabra que más escuché es ‘rating’”.