El cuerpo de Camila llegó con marcas de golpes contundentes pero se advirtió la brutalidad del hecho cuando sospecharon que las lesiones internas eran gravísimas. "De inmediato se puso en alerta a los médicos. Intervino la médica de guardia de tocoginecología porque en primera instancia se pensaba en un posible caso de abuso sexual. Luego se descartó", explicó Aballay.
También mencionó que "el cuadro más grave que presentó Camila fue un traumatismo cráneo encefálico que la llevó directamente al quirófano, asistida por el doctor Baños. El estado de la niña era gravísimo con cuadros prácticamente irreversibles", según la medicina. Pero la oración comenzó a jugar un papel fundamental. Cuando pasaban las horas y la ciencia marcaba los últimos suspiros de la niña, el Cura Brochero llegó a la casa de los abuelos de Camila. La oración por su intercesión fue crucial. Los médicos seguían trabajando en una labor incansable y aunque todo indicaba que el panorama era negro, continuaron dándolo todo.
Fue ahí cuando se produjo el milagro. En contra de todo pronóstico, Camila revirtió su cuadro y comenzó a mejorar. "Creo que los sanjuaninos no han tomado conciencia de lo que pasó y nosotros los médicos del CIMYN lo hemos tomado de una forma muy especial. Sabemos que fuimos el medio usado por la fe para recuperar a la niña", aceptó la médica. "Hemos sentido que somos testigos de un milagro", continuó Liliana Fuentes, una enfermera. Ahora el compromiso sigue y los profesionales del CIMYN confirmaron que Brochero ha pasado por ahí para estar con ellos, también.
Por esto entronizarán la imagen en la sala principal, este jueves a las 13.