Actualmente Agostina trabaja en una organización llamada Motia Kahn en la que junto a otros extranjeros visitan diariamente a familias de bajos recursos y les ofrecen un desayuno nutritivo, medicina y atención médica.
En noviembre del 2014, la maestra junto con la ayuda de la ONG India Samarpan, construyeron una escuela en la cual los niños pueden jugar y aprender como nunca antes lo hicieron. La nueva meta: mejorar la escuela y ofrecer charlas para adultos sobre higiene, vacunación y planificación, y para los más chicos promover talleres de danza.
"Me siento muy afortunada de haber nacido en Argentina, me encanta mi país. Parece un cliché, pero uno realmente valora su lugar cuando está lejos. Acá somos mucho más unidos. En India todavía está muy arraigado el antiguo sistema de castas, y hay gente que está muy marginada. En India no hay derechos laborales, es realmente un infierno ver las injusticias que viven millones de personas", contó a Cadena Máxima.
"Creo que todo el trabajo que pueda hacer ayudando a la gente es poco, por eso dejo todo por ellos", dijo también Agostina. Y agregó: "En Argentina mucha gente necesita ayuda, pero no por eso no podemos ayudar a otra parte del mundo que lo necesita. Me gusta contar cómo es la cultura de ese lugar a través de lo que hacemos".
Agostina, que además es madre de Julia (4 años), cuando su pequeña cumplió 1 año de edad, la pareja tomó la decisión de viajar por aquella aventura que les cambiaría aún más la vida. "Salía a pasear con Julia y veía bebés mutilados, hombres y mujeres trabajando en condiciones inhumanas, niños con lepra, polio. Me quería morir. Tardé un poco más de un año en sentirme cómoda del todo", confesó Di Stefano.
A pesar de los sacrificios y de su precaria vida, "es un placer enorme ver cómo niños que nunca habían sostenido un lápiz hoy escriben y leen. Que mujeres oprimidas hoy reclaman sus derechos. Ver a los niños más sanos, sin pasar frío, contentos y contenidos", dijo Agostina.
El sueño de la maestra es poder ayudar a más gente que lo necesita, sin embargo su misión termina este 2017. "La idea es no irme muy lejos, para poder volver a visitar el proyecto y encargarme que todo siga marchando bien. India me cambió la vida y ya no puedo existir sin sus costumbres y su idiosincrasia", concluyó la maestra, quien tuvo que tomar esta decisión debido a un tema de sanidad.
Este año sus objetivos son mejorar la escuela, brindar talleres de capacitación para las madres, clases de inglés básico para adultos y danzas para los niños. También ofrecer charlas para los adultos y adolescentes sobre higiene, vacunación, planificación familiar y un largo etcétera.
Para conocer más sobre el trabajo que realiza esta argentina en India, se puede consultar el sitio web www.motiakhanshelter.com.