De acuerdo con la teoría del caso que maneja el equipo del Ministerio Público, los dos detenidos mayores de edad serían los autores materiales de los abusos sexuales cometidos contra una mujer y su hija de 13 años. Respecto a los menores de edad, uno de ellos habría oficiado de "campana" fuera del domicilio, mientras que el otro —que ingresó a la vivienda— habría tenido una participación activa mediante violencia física y psicológica sobre las damnificadas, empleando un arma blanca.
Pericias clave y la contundencia de la Cámara Gesell
Para las próximas semanas, la fiscalía aguarda el resultado de pericias tecnológicas sobre los teléfonos celulares secuestrados, exámenes personales y una rueda de reconocimiento. Esta última medida será determinante para el último de los detenidos, cuyas características físicas coinciden con los datos aportados en la denuncia.
El fiscal Catalano destacó que no se prevé la realización de una nueva Cámara Gesell, dado que la declaración de la menor de 13 años fue "muy contundente". Durante su testimonio, la víctima logró identificar claramente a uno de los imputados y aportó descripciones precisas sobre el resto de los partícipes.
Una escala penal que podría llegar al máximo
Aunque el delito de abuso sexual con acceso carnal prevé de forma base una escala de 8 a 20 años, la acumulación de cargos en concurso real elevará severamente la expectativa de la condena. Los imputados enfrentan una sumatoria que incluye robo agravado por ser en poblado y en banda, escalamiento, abuso sexual y la participación de menores de edad.
"Si sumamos los máximos de los delitos imputados, se superaría ampliamente el límite habitual, pudiendo llegar hasta los 40 años", explicó el fiscal. No obstante, las autoridades aclararon que la pretensión punitiva final se definirá al momento de presentar la acusación formal, evaluando el avance de las pruebas y la postura de las víctimas frente a un eventual juicio oral o la vía alternativa de un juicio abreviado.