La decisión del intendente no sorprende porque hace tiempo se esperaba que confirmara su continuidad en Lomas de Zamora; sobre todo luego de que el kirchnerismo se le lanzara a la yugular cuando el jefe comunal anunció públicamente sus intenciones de competir por la gobernación, dentro del FpV.Ni siquiera sus desafíos públicos -con declaraciones como "somos la mejor opción para la Provincia" o "el baño de humildad era para los que medían tres puntos"- hicieron pensar que su postulación perduraría. El coqueteo con el massismo se volvió irremontable para el dirigente provincial. En el oficialismo nunca se lo perdonaron.De esta manera, sólo quedarán cuatro precandidatos firmes en la interna bonaerense del Frente para la Victoria: el actual jefe de Gabinete, Aníbal Fernández; el presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Julián Domínguez; el intendente de La Matanza, Fernando Espinoza; y el secretario de Seguridad, Sergo Berni.De todos modos esto aún no es cosa juzgada, porque Daniel Scioli tiene otra misión que cumplir para ordenar a la tropa oficialista en la Provincia: la cúpula kirchnerista le pidió que baje la candidatura de Espinoza, un hombre muy cercano al gobernador que por ahora sigue en carrera.Infobae