Sin embargo, desde el gobierno lo trataron de mentiroso porque afirmaron que ese diálogo nunca existió.
“Fueron declaraciones desacertadas, no lo vamos a negar, pero hay que seguir” dijeron desde el entorno del presidente Fernández.
Las declaraciones de Solá no cayeron nada bien en el Ministerio de Economía que conduce Martín Guzmán ya que entienden que estos dichos solo complican aún más las conversaciones con el FMI.
Para intentar calmar los ánimos, Guzmán y el director por la Argentina ante el FMI, Sergio Chodos, mantuvieron un encuentro virtual con el propio Rosen, al que Solá le había apuntado en su declaración.
En el Gobierno explican que la única oportunidad en la que se hizo mención al FMI fue cuando Fernández habló de Francisco y destacó su ayuda con el organismo crediticio internacional. “Nada más que eso”, agregaron.