El mandatario sostuvo que revisó personalmente la información presentada por Adorni y aseguró que no encontró irregularidades. “Estoy perfectamente tranquilo. Adorni es una persona honesta, un hombre de bien”, afirmó.
En esa línea, Milei dejó una advertencia que también funcionó como respaldo político total hacia uno de sus funcionarios más cercanos. “Si veo cosas que no me cierran, no tengo problema en ejecutar a nadie. Pero me consta que Adorni está limpio”, remarcó.
Uno de los puntos más calientes de la polémica gira alrededor de las refacciones y supuestos lujos denunciados en la propiedad del jefe de Gabinete. Allí, Milei buscó bajar el tono y desacreditar las versiones que circularon en los últimos días.
“Fueron a buscar una cascada y se encontraron con dos cañitos”, ironizó el Presidente, en referencia a las publicaciones que hablaban de importantes obras dentro de la vivienda de Adorni.
Además, apuntó contra el contratista que brindó detalles sobre los trabajos realizados y lo acusó de tener motivaciones políticas. Sin mencionarlo directamente, lo calificó como “un mentiroso” y aseguró que responde al kirchnerismo.
La ofensiva presidencial también incluyó nuevos ataques contra la diputada Marcela Pagano, una de las dirigentes que impulsó cuestionamientos sobre el patrimonio del funcionario libertario. “Todo ese ruido viene de una mentirosa”, disparó Milei.
En paralelo, el Presidente confirmó que Adorni adelantará la presentación de su declaración jurada patrimonial para intentar desactivar la polémica antes del plazo legal previsto para julio. Según explicó, el funcionario ya tiene “todos los números listos” y la documentación preparada.
Milei interpretó incluso que Patricia Bullrich, quien pidió públicamente que Adorni presente cuanto antes sus papeles, simplemente se adelantó a una decisión ya tomada dentro del Gobierno.
La defensa presidencial ocurre mientras el caso sigue creciendo políticamente y se convierte en uno de los focos de mayor desgaste para la Casa Rosada. Sin embargo, lejos de tomar distancia, Milei eligió profundizar el respaldo y volver a convertir el conflicto en una pelea directa contra periodistas, opositores y sectores que cuestionan a su administración.