Bajo una actitud violenta, el sujeto increpó a la mujer diciéndole: “Tengo ganas de apuñalarte… vos no te vas a hacer la viva, no te vas a reír de mí”. Acto seguido, le apoyó el arma blanca en el estómago, aunque la víctima logró correrla sin resultar herida.
La situación escaló cuando llegó la madre del agresor, quien intentó recriminarle su conducta. Lejos de deponer su actitud, el hombre comenzó a autoagredirse, produciéndose cortes en el cuerpo con el mismo cuchillo.
Ante el temor por su vida, la pareja aprovechó que el sujeto entró al baño para escapar del domicilio. Sin embargo, el imputado salió en su persecución y la alcanzó a unos 100 metros, obligándola a regresar a la vivienda, donde continuó hiriéndose a sí mismo, esta vez utilizando también una "punta".
Detención y condena
Tras los avisos al 911 y al 107, una ambulancia trasladó a la mujer al hospital departamental debido a una descompensación por el estrés sufrido. El agresor no se encontraba en el lugar cuando llegó la policía, pero fue aprehendido momentos después cuando regresó a la casa mientras los efectivos entrevistaban a su madre.
Incluso durante el procedimiento policial, el hombre continuó profiriendo amenazas contra su pareja, su progenitora y los oficiales actuantes. Al momento de la requisa, se le secuestraron hojas de afeitar con las que seguía lastimándose. Debido a su pasado delictivo, se le dictó la prisión preventiva hasta que la condena de cumplimiento efectivo quede firme.