Según relataron testigos, la situación fue escalando rápidamente. La mujer increpó al personal, elevó el tono de la discusión y se negó a acatar las indicaciones de la tripulación, lo que obligó a solicitar la intervención de la PSA cuando faltaban apenas diez minutos para el horario previsto de despegue.
Los efectivos ingresaron a la aeronave para intentar resolver el conflicto y solicitaron a la pasajera que descendiera del avión. Sin embargo, lejos de colaborar, la mujer se resistió al procedimiento y protagonizó un forcejeo con uno de los agentes.
En medio del operativo, la pasajera mordió a un efectivo de la fuerza, generando momentos de tensión entre los viajeros que ya se encontraban ubicados en sus asientos y aguardaban la partida del vuelo.
Mientras el procedimiento se extendía, el malestar comenzó a crecer entre los demás pasajeros. Algunos manifestaron su fastidio por la demora y otros incluso comenzaron a aplaudir y pedir que la mujer abandonara la aeronave para que el viaje pudiera continuar.
Finalmente, tras varios minutos de resistencia, los agentes lograron desembarcar a la pasajera y restablecer el orden dentro del avión. Una vez concluido el operativo, la aeronave completó las tareas previas al despegue y partió rumbo a Córdoba.
Por el momento no trascendieron detalles sobre posibles actuaciones judiciales derivadas del incidente ni sobre el estado del efectivo que resultó agredido durante el procedimiento.