Al referirse al mensaje que León XIV buscará transmitir durante su estadía, Parolin anticipó una visita marcada por la cercanía con quienes atraviesan dificultades económicas y sociales.
"Se dirigirá a los argentinos como un padre a sus hijos, con un lenguaje de cercanía, no para aportar soluciones técnicas, sino con el deseo de estar al lado de quienes atraviesan un momento difícil", afirmó. También sostuvo que el Pontífice buscará abrazar a las personas, las familias y las comunidades que "cada día, con dignidad y sacrificio, se esfuerzan por seguir adelante, para que nadie se sienta excluido".
"El Papa León XIV no va a reclamar espacios perdidos, sino a proponer una buena noticia, que se ofrece, no se impone", expresó. En ese sentido, destacó que el lema elegido para esa etapa, «Os anuncio una gran alegría», apunta a presentar el Evangelio como una propuesta de esperanza.
El secretario de Estado también puso el foco en las dificultades que atraviesan las familias y los jóvenes uruguayos. Según explicó, el anuncio cristiano puede encontrar una recepción particular en una sociedad construida a partir del encuentro de personas de distintos orígenes, pero que hoy enfrenta heridas y desafíos sociales.
En su reflexión general sobre el viaje por Uruguay, Argentina y Perú, el secretario de Estado del Vaticano identificó un denominador común: la necesidad de reconstruir la convivencia frente a las polarizaciones sociales, las dificultades económicas y los conflictos políticos. Parolin sostuvo que las comunidades esperan del Papa palabras de aliento sobre la reconciliación, la paz y la justicia social, con especial atención a las poblaciones indígenas.
"La primera misión de la Iglesia es dar testimonio de unidad, para ser levadura de paz, de diálogo y de concordia en la sociedad", concluyó. Una definición que sintetiza el sentido de una gira que, además de los encuentros institucionales y religiosos, buscará acercar al Pontífice a las realidades cotidianas de América Latina.