La misión estará encabezada por Alessandro Gallo, funcionario de la Santa Sede responsable del viaje, y contará con integrantes de la Gendarmería Vaticana y ceremonieros pontificios. Desde la Casa Rosada explicaron que la llegada permitirá repasar los últimos aspectos de una planificación que lleva varios meses de trabajo: “Llega la avanzada y va a haber varias reuniones en los lugares ajustando todos los detalles”, señalaron desde Balcarce 50.
Reuniones y recorridos para ajustar la logística
El primer encuentro está previsto para este lunes a las 17 en el Palacio San Martín. Participarán funcionarios de segunda línea de la Secretaría General de la Presidencia, el Ministerio de Seguridad y Cancillería, junto con representantes del Episcopado argentino.
Durante el resto de la semana, las reuniones se trasladarán a los distintos puntos que integran el itinerario papal, que contempla actividades en la Ciudad de Buenos Aires, Córdoba y Luján. Uno de los principales objetivos será comprobar los tiempos de cada traslado y evitar demoras que puedan modificar el cronograma.
En particular, el Ejecutivo busca garantizar que los paseos en el Papamóvil puedan desarrollarse según lo previsto. Se trata de uno de los momentos de mayor cercanía entre León XIV y los fieles, por lo que las autoridades realizarán ensayos de la denominada “coreografía” de la visita en los diferentes escenarios.
Desde la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) también anticiparon que la comitiva inspeccionará los espacios donde estará el Papa. La revisión incluirá los altares, que ya presentan un importante grado de avance, además de encuentros con los responsables de seguridad y los encargados de la liturgia de las misas y celebraciones.
Los puntos sensibles de la agenda papal
Aunque existe un acuerdo para mantener el viaje al margen de la discusión partidaria, algunas actividades previstas podrían generar lecturas políticas. Entre ellas aparecen el encuentro con representantes del sindicalismo y la visita al Pequeño Cottolengo Don Orione, en Claypole, en medio de las recientes discusiones por los recortes destinados al sector de la discapacidad en el Presupuesto 2027, que el oficialismo acordó revertir.
La ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, también se refirió al tema y descartó que el Papa vaya a realizar intervenciones partidarias: “No viene a hacer política partidaria. Ni en Argentina, ni en ningún otro lugar del mundo”, afirmó en diálogo con Radio Mitre.
En las conversaciones entre el Ejecutivo y las autoridades eclesiásticas también se discutió cómo organizar la presencia de dirigentes políticos en cada actividad. La intención es reservar algunos encuentros para los representantes religiosos y evitar la participación de funcionarios en espacios como las reuniones con obispos o la visita a los presos de la cárcel de Devoto.
Distinto será el caso del Palacio Libertad, donde se realizará una recepción oficial con representantes de distintos sectores. La convocatoria incluirá a gobernadores oficialistas y opositores, legisladores nacionales, integrantes de la Corte Suprema y la vicepresidenta Victoria Villarruel.