Los cambios clave del nuevo esquema
El decreto introduce modificaciones estructurales que alteran tanto la operatividad como el financiamiento del sistema:
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Fin de la exclusividad: El SMN deja de ser el prestador único. La EANA podrá elegir prestadores bajo modalidades "más flexibles".
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Transición de 180 días: Para evitar un colapso operativo inmediato, el SMN seguirá prestando el servicio de forma transitoria por un máximo de seis meses hábiles.
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Recorte de fondos: El SMN dejará de percibir automáticamente el 10% de la Tasa de Protección al Vuelo, fondo que el Gobierno busca redistribuir para asegurar un financiamiento "más equitativo" de las prestaciones.
Flexibilidad operativa y seguridad operacional
Desde el Ministerio de Economía justificaron la medida señalando que cualquier interrupción en la información climática afecta de manera "íntegra y letal" el funcionamiento del sistema aeronáutico. Con la diversificación de prestadores, el Ejecutivo busca separar las funciones regulatorias de las operativas, permitiendo que la ANAC (Administración Nacional de Aviación Civil) actúe como veedora técnica mientras los privados compiten por el servicio.
La EANA será la responsable directa de asegurar que cualquier nuevo actor cumpla con los estándares internacionales de seguridad y calidad, supervisando que la información entregada a los pilotos mantenga la precisión necesaria para el despegue y aterrizaje en condiciones críticas.
La publicación del DNU coincide con un enfrentamiento abierto entre las autoridades nacionales y los trabajadores del SMN, quienes denuncian el cierre de estaciones meteorológicas y una ola de despidos.