“La gente decide en las urnas y su voluntad se respeta. Ese es el principio fundamental de toda democracia”, escribió Bullrich en su cuenta de X. La senadora reconoció las diferencias políticas con la nueva administración brasileña, aunque recordó que la Argentina y Brasil comparten una historia, intereses estratégicos y oportunidades de cooperación.
Bullrich también se refirió a Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro y referente de la oposición, a quien consideró protagonista de una “enorme elección”. La dirigente libertaria planteó que el debate sobre la democracia no debe limitarse a quién gana o pierde una contienda electoral, sino que también debe contemplar las garantías para quienes quedan del lado opositor.
“Es importante que la democracia no sea binaria: el que gana gobierna y el que pierde va a la cárcel”, sostuvo. Luego cuestionó el uso de una Justicia que considera no imparcial como instrumento para eliminar a la oposición. Para Bullrich, ese mecanismo constituye una herramienta de poder que no puede formar parte del funcionamiento de una democracia.
Milei había respaldado a Flávio Bolsonaro durante la campaña y mantuvo una confrontación pública con Lula, a quien calificó de “corrupto” y “presidiario”. Después del resultado electoral, la Casa Rosada resolvió no emitir un mensaje de felicitación. El vocero presidencial, Adrián Ravier, sostuvo que el Gobierno había tomado nota del triunfo y recordó que Lula tampoco había felicitado a Milei cuando ganó las elecciones argentinas de 2023.
Otra diferencia más
Esta situación se suma a los roces previos entre la senadora y el Presidente. La semana se vio interpelada por cuestionamientos previos de la senadora a las expresiones de Milei contra el periodismo tras considerar que sus dichos sobre quemar periodistas en la hoguera habían ido demasiado lejos. “Las críticas, desde mi punto de vista, se contestan con argumentos”, sostuvo.
También defendió la libertad de expresión y advirtió que respetar ese derecho implica aceptar a quienes cuestionan al Gobierno. La advertencia tuvo consecuencias en la interna oficialista. Horas después de sus declaraciones, Bullrich faltó a la reunión de Gabinete en Casa Rosada.