Uno de los principales cambios que evalúa el Ejecutivo tiene que ver con el tamaño de los sellos de advertencia nutricional. Actualmente, los octógonos deben ocupar al menos el 5% de la cara principal del envase y alertan sobre excesos de azúcares, sodio, grasas o calorías. La intención oficial sería reducir significativamente su tamaño o incluso eliminar algunos de esos indicadores.
Desde el Gobierno sostienen que buscan “equilibrar” las condiciones para la industria alimenticia y cuestionan varias restricciones impuestas por la normativa vigente.
Otro de los puntos que planean modificar es la prohibición del uso de dibujos animados, influencers, deportistas o celebridades en alimentos con sellos de advertencia. La ley actual impide ese tipo de estrategias de marketing en productos dirigidos a niños y adolescentes.
En ese marco, desde Nación pusieron como ejemplo la imposibilidad de utilizar figuras como Lionel Messi en campañas alimenticias dentro de Argentina, mientras que en otros países de la región sí está permitido.
Además, el plan oficial incluye revisar los criterios técnicos con los que se calculan los llamados “nutrientes críticos”, es decir, aquellos que determinan la colocación de los sellos negros.
La discusión reabre un fuerte debate entre sectores de la salud pública y la industria alimenticia. Mientras los defensores de la ley sostienen que el etiquetado ayuda a prevenir enfermedades vinculadas a la mala alimentación, desde empresas y funcionarios nacionales aseguran que el sistema actual impone excesivas restricciones y afecta la competitividad.
A fines de 2024, el Gobierno ya había introducido cambios técnicos en la implementación de la ley a través de una disposición de ANMAT, aunque sin modificar la norma original.