"La falta de pruebas y los estudios psicológicos determinaron que no había elementos suficientes para involucrar a la madre de la nena de 11 años", adelantó Benito Ortíz a sanjuan8.com. Entonces, se dio lugar al pedido de la defensora Mónica Sefair, quien había sostenido que la mujer no había incurrido en un abandono de persona, tal como se la había imputado en un primer momento.
Si le hubiera dado curso a esa calificación, la habría procesado y luego liberado bajo el recurso de la excarcelación. Sin embargo, el juez esperó hasta la última pericia para tomar la decisión. Por esa razón, la madre de la víctima no irá a juicio como sí lo hará su expareja, un jornalero de 41 años, cuyo ADN complicó aún más la situación.
Es que el sujeto, que no quiso colaborar con el juez y se quedó callado a la hora de declarar, está acusado de violar a la nena en reiteradas oportunidades con los agravantes que eso implica, por la convivencia con la víctima. En este caso, con su procesamiento se encamina a una pena de entre 8 y 20 años de cárcel.