El artista neozelandés había anunciado en abril que su cáncer estaba en remisión luego de someterse a una terapia genética. Hasta el momento, la familia no informó las causas de su muerte.
Sam Neill había anunciado que su cáncer estaba en remisión
Neill contó en sus memorias, publicadas en 2023, que había sido diagnosticado con un linfoma no hodgkiniano en estadio tres y que se encontraba “posiblemente muriendo”.
Sin embargo, este año había asegurado que estaba libre de cáncer gracias a un tratamiento que modificó su sistema inmunitario.
“La pérdida fue repentina e inesperada, pero bendecida por el hecho de que Sam continuó libre de cáncer”, indicó su familia en el mensaje con el que confirmó la noticia.
El actor nació en Irlanda del Norte en 1948 y se trasladó a Nueva Zelanda cuando tenía siete años. Su padre era neozelandés y su madre, británica. La familia se instaló en Dunedin, en la Isla Sur, y Neill fue enviado posteriormente a un internado en Christchurch.
Después de terminar la universidad, obtuvo el papel protagónico de Sleeping Dogs, estrenada en 1977 y considerada el primer largometraje producido en Nueva Zelanda en más de una década.
Su carrera comenzó a ganar reconocimiento internacional con My Brilliant Career, de 1979, donde compartió elenco con Judy Davis. Más tarde participó en Dead Calm, un thriller ambientado en el mar y coprotagonizado por una entonces joven Nicole Kidman.
También trabajó junto a Meryl Streep en Plenty y A Cry in the Dark, película basada en el caso de un bebé atacado por un dingo en Australia.