"Estaba tan negado que fue motivo de separación. Como él ya tiene dos hijos grandes, me dijo: 'No quiero volver a ser padre'. Entonces le respondí: 'Hasta acá llegamos'. Mi sueño era ser madre y si no lo podía cumplir con quien amaba, me separaba. Pero él volvió y a los años nació Valentín", expresó.
"Para él fue un renacer volver a la paternidad a los 52: lo rejuveneció, además de que él siempre es canchero y ágil. Mi hijo le dio un motivo más para ser feliz en lo que le queda del resto de su vida... Y llenarse de actividades después del trabajo", continuó.
A pesar del conflicto inicial, la bailarina aseguró que el niño transformó la vida de la pareja para bien: "Fue pensar todo en torno a nuestro hijo. Hasta las vacaciones cambiaron: hay muchas más cosas para hacer y él es un personaje, no podés aburrirte nunca. Pero también le sacó toda la paciencia".
Finalmente, Lourdes confesó que le gustaría agrandar la familia: "Si fuera por mí ya tendría la pareja. Pasa que ahora necesitaría un tratamiento de fertilidad para volver a quedar embarazada. Pero no tengo lo principal, que es la aprobación. El Chato se siente grande. Fue abuelo hace dos semanas y un niño requiere de mucha paciencia".