El dolor se volvió insoportable y la visión empeoró
Con el paso de los días, Maxim empezó a sufrir migrañas constantes y su vista se deterioró. “Me despertaba con un dolor de cabeza terrible”, contó. La situación se agravó al punto de tener dificultades para ver con ambos ojos.
La distancia hasta el hospital más cercano complicó la atención: debía recorrer cientos de kilómetros por una de las regiones más aisladas del mundo. Cuando finalmente regresó a la ciudad de Yakutsk, acudió de urgencia al Centro de Oftalmología.
Allí, los especialistas realizaron un examen y encontraron la causa: una semilla había germinado dentro del ojo, desarrollando una raíz de casi 3 milímetros que penetraba la conjuntiva, la membrana que recubre la parte blanca del ojo.
La intervención médica y el alivio luego de la extracción de la planta invasora
El jefe médico, Ivan Lutskan, explicó que lo más sorprendente fue que la semilla no solo había permanecido en el ojo, sino que llegó a brotar y echar raíces en el tejido ocular. La oftalmóloga Elizaveta Karpova se encargó de extraer el brote con una aguja bajo anestesia local.
“Jamás había visto un caso así en mi carrera”, reconoció la especialista. Tras la intervención, Maxim experimentó un alivio inmediato: “Sacaron una semilla que ya había empezado a echar raíces. Sentí tanto alivio que nada más importaba”.
El caso dejó perplejos a los médicos y sirve como advertencia sobre la importancia de consultar ante síntomas persistentes, especialmente tras lesiones en los ojos.