¿Cómo hay que aplicarse protector solar en el rostro?
Para lograr una cobertura uniforme y efectiva, la aplicación no debe hacerse a las apuradas. La regla general indica utilizar la cantidad equivalente a dos dedos gidos (índice y medio) para cubrir adecuadamente todo el rostro.
Sostener este hábito diariamente garantiza una piel saludable, luminosa y protegida frente a la memoria acumulativa del sol.
Al distribuirlo, es importante extender el producto mediante suaves masajes circulares desde el centro hacia afuera, asegurándose de no olvidar áreas habitualmente postergadas como las orejas, el cuello y el escote. Además, si en la rutina diaria se emplean activos como el retinol, no es necesario suspenderlos en estaciones cálidas, pero sí es fundamental adaptar su frecuencia según la zona y mantener una barrera cutánea protegida frente a cualquier señal de tirantez o enrojecimiento.
¿Cuándo y cómo reforzar la fotoprotección?
El protector solar no debe aplicarse solo una vez al día, ya que con el correr de las horas su eficacia se disminuye. Este producto se debe reaplicar el producto cada dos horas durante el día, o inmediatamente después de nadar, transpirar en exceso o secarse con una toalla.
Durante las horas pico de radiación (entre las 11 y las 16), el filtro debe reforzarse con sombra, sombreros y anteojos con filtro UV. Como complemento, existen opciones de fotoinmunoprotección oral con antioxidantes y vitaminas que ayudan a fortalecer la respuesta cutánea ante el daño solar acumulado.