Si bien no trascendió ni desde Boca ni desde Millonarios, el club dueño de su pase, a Román le habrían detectado una miocardiopatía hipertrófica progresiva, lo que no solamente complicaría el futuro inmediato del futbolista como profesional sino que esta patología congénita de baja incidencia puede llegar incluso a poner fin a su carrera. La ampliación de la masa muscular del corazón puede llegar a ocasionar una arritmia.
Miguel Ángel Russo le había pedido expresamente al Consejo de Fútbol la contratación del marcador de punta que la semana pasada estuvo afectado a un microciclo de entrenamientos con la selección de su país. El DT azul y oro lo hizo debutar como profesional en el conjunto colombiano durante su estadía en Millonarios en las temporadas 2017 y 2018. Sabiendo la situación contractual de Julio Buffarini (se despedirá a mitad de año cuando finalice su vínculo con el Xeneize), el estratega boquense planificaba empezar a trabajar con el frustrado refuerzo y la alternativa en ese sector, Leonardo Jara, quien no resolvió su continuidad más allá de junio de 2021.
La presentación de Román estaba planificada para las 18 horas. Y apenas 30 minutos antes trascendió la noticia de que algo había salido mal en la revisión. Ante esta coyuntura, Boca sólo cuenta con un refuerzo hasta el momento: el defensor Marcos Rojo, quien se sumó proveniente del Manchester United.
Más allá del mal momento por la transferencia, Román deberá ser evaluado en Colombia para confirmar si podrá continuar desempeñándose como futbolista profesional. El caso es similar al de Marcelo Bravo, la gran promesa de Vélez Sarsfield que tuvo que retirarse prematuramente del fútbol profesional. Entonces también era Miguel Russo el entrenador del Fortín, quien le tuvo que dar la dolorosa noticia. Hoy el talentoso zurdo, que jugó con Messi en las juveniles de la selección argentina, se desempeña como entrenador en las inferiores del club de Liniers.