La enfermedad se origina en las células de la próstata, una glándula del aparato reproductor masculino ubicada debajo de la vejiga. Su principal factor de riesgo es la edad, aunque los antecedentes familiares también pueden aumentar las posibilidades de desarrollarla.
Cuáles son los principales factores de riesgo
La probabilidad de desarrollar cáncer de próstata aumenta a partir de los 50 años y crece progresivamente con la edad. La mayor parte de los diagnósticos se concentra en adultos mayores.
También es importante conocer los antecedentes familiares. Haber tenido un padre, un hermano u otro familiar cercano con cáncer de próstata aumenta el riesgo, especialmente cuando el diagnóstico se produjo a una edad temprana.
Algunos casos están relacionados con predisposiciones genéticas hereditarias. Por eso, también es relevante informar al médico si existen antecedentes familiares de cáncer de mama, ovario o páncreas.
Por qué el cáncer de próstata puede pasar inadvertido
Uno de los principales desafíos es que en sus etapas iniciales suele no producir síntomas. Por esa razón, una persona puede tener un tumor y no experimentar cambios en su vida cotidiana.
Cuando aparecen manifestaciones urinarias, pueden incluir dificultad para comenzar a orinar, chorro débil o interrumpido, necesidad de levantarse varias veces durante la noche y ardor al orinar.
También puede presentarse sangre en la orina o el semen y dolor persistente en la pelvis o la zona lumbar.
Sin embargo, estos síntomas no indican necesariamente un cáncer. También pueden estar relacionados con afecciones benignas de la próstata, por lo que requieren una evaluación médica.
A qué edad conviene controlar el PSA
El análisis de sangre para medir el antígeno prostático específico (PSA) es una de las principales herramientas utilizadas en la evaluación del cáncer de próstata.
En personas con riesgo promedio, la conversación sobre la detección temprana puede plantearse a partir de los 50 años. Cuando existen antecedentes familiares u otros factores de riesgo, el médico puede recomendar una evaluación a una edad más temprana.
El Ministerio de Salud de la Nación aclara que la decisión de realizar el PSA debe ser individualizada y considerar los posibles beneficios y riesgos del estudio. No existe una indicación universal de realizarlo periódicamente para todas las personas.
Además, un PSA elevado no significa necesariamente que exista cáncer. El valor puede aumentar por el crecimiento benigno de la próstata, infecciones o inflamación, entre otras causas.
Cuando hay sospecha, el especialista puede solicitar estudios complementarios, como una resonancia magnética. La biopsia prostática es el procedimiento que permite confirmar el diagnóstico.
Qué tratamientos existen y cuáles son los avances
El tratamiento depende de las características del tumor, su extensión, la edad y el estado general de salud de cada paciente.
En algunos casos de tumores de bajo riesgo y crecimiento lento se indica vigilancia activa. Esta estrategia consiste en realizar controles periódicos y reservar el tratamiento para cuando aparecen señales de progresión.
Cuando es necesario intervenir, las alternativas pueden incluir cirugía, radioterapia, hormonoterapia y, en determinadas situaciones, quimioterapia o tratamientos dirigidos.
En Argentina, los avances en diagnóstico por imágenes, como la resonancia multiparamétrica y el PET-PSMA, junto con nuevas técnicas de radioterapia y tratamientos sistémicos, ampliaron las herramientas disponibles para abordar la enfermedad.
Un dato alentador es que la mortalidad por cáncer de próstata en el país disminuyó un 26% entre 2014 y 2024, según datos del Sistema de Vigilancia y Reporte del Cáncer. El Ministerio de Salud atribuye esta evolución, entre otros factores, a las consultas oportunas y a los avances diagnósticos y terapéuticos.
Qué es movember
La campaña Movember busca precisamente que la salud masculina deje de ser un tema postergado. Hablar de antecedentes familiares, consultar ante síntomas y conversar con un profesional sobre los beneficios y riesgos de los controles son pasos importantes para llegar a un diagnóstico oportuno.
La campaña de Movember 2026 en Argentina se consolida como el movimiento global clave para visibilizar y concientizar sobre la salud masculina.
A lo largo de todo este mes, la iniciativa invita tradicionalmente a los hombres a dejarse crecer el bigote como un símbolo público y un disparador de conversaciones para romper tabúes relacionados con el cáncer de próstata, el cáncer testicular, la salud mental y la prevención del suicidio