Si tú estrés forma parte de tu vida deberías seguir leyendo esta nota por qué quizás seas el 50% de la población que sufre de la culebrilla o mejor conocida conocida como herpes póster.
De acuerdo con la American Academy Of Ophthalmology, la "culebrilla" es una infección viral que ocasiona un sarpullido muy doloroso y a largo plazo también causa dolor neuropático (en los nervios de la zona afectada), la erupción acompañada de pequeñas ampollas, permanece en el cuerpo de dos semanas a un mes y se dice que uno de cada tres personas lo padecerá en algún momento de su vida.
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Por lo regular, el herpes zóster suele aparecer como una franja irritada a un costado del pecho o de la espalda, pero puede afectar cualquier parte del cuerpo, incluyendo la cara y cerca de los ojos. Cuando se presenta, produce dolor, ardor, una sensación de hormigueo y picazón.
Una persona que tenga culebrilla no puede contagiar a otra de este mismo padecimiento, pero sí de varicela, ¿es curioso, no? Así que nunca has tenido varicela por tu bien aléjate de alguien que tenga herpes zóster.
Detecta a tiempo los síntomas de la culebrilla:
-Sensibilidad al tacto
-Dolor, hormigueo, y picor de dos a tres días antes de que se presente el sarpullido
-Fiebre
-Sensibilidad a la luz
-Cefalea
-Cansancio extremo
-Ampollas llenas de líquido
-Manchas rojas en la piel