El joven de 21 años, Santiago González, es empleado del lugar y trabajaba junto con su compañero al momento de encontrar al ternero con pocas horas de vida. “Nos sorprendió porque nunca habíamos visto un caso de estos así” expresó. Además, agregó: “No se puede parar, nosotros intentamos pararlo pero por el peso de la cabeza se cae”.
Además, agregó que tiene problemas para alimentarse porque las dos bocas están pegadas. Incluso uno de los veterinarios con los que conversó había vivido un caso similar. “Me dijo que sobreviven algunos días, pero que terminan muriendo porque adentro tienen muchos problemas, además que tienen problemas para respirar” manifestó.
El joven también contó que distintos estudiantes de veterinaria se contactaron luego de conocerse la noticia porque querían contemplar al ternero de cerca.