"Los hallazgos son importantes para el estudio de los intercambios culturales entre China y Occidente, y también [en cuanto a] los antiguos cambios sociales a lo largo de la Ruta de la Seda", aseguró Zhuo Zhiqiang, director del equipo de excavación responsable del descubrimiento.
Zhuo recordó que en esa zona no solo se han encontrado esas tumbas, sino que desde marzo de 2015 se han desenterrado restos de sitios residenciales del final del neolítico, así como decenas de miles de reliquias culturales de distinas dinastías, incluyendo cerámicas, vajillas de bronce, gres y monedas, además de perlas de los océanos Pacífico e Índico.
A principios de este mes se encontró un antiguo sello de oro de casi 8 kilos, así como más de 10.000 reliquias del siglo XVII en Meishán, localidad china también perteneciente a la provincia de Sichuan.