El reclamo central apunta a la reincorporación de más de 140 trabajadores despedidos y a la revisión del Decreto 274/26, que según el gremio modifica el esquema operativo del SMN y habilita a otros actores a brindar servicios meteorológicos para la aviación.
ATE denunció intento de "vaciamiento"
El conflicto escaló luego de declaraciones del ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, quien cuestionó la estructura del organismo y planteó la necesidad de reducir su personal. Desde ATE rechazaron esos dichos y denunciaron un intento de “vaciamiento”.
El secretario general del gremio, Rodolfo Aguiar, fue contundente: “El Gobierno pone en riesgo servicios vitales como las alertas tempranas, los vuelos y la producción agropecuaria”, sostuvo, al tiempo que pidió inversión y reincorporaciones.
En paralelo, el Ejecutivo avanzó con una normativa que permite a la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA) asumir o tercerizar el servicio meteorológico aplicado a la aviación, una tarea que hasta ahora estaba bajo la órbita del SMN.
Por qué el paro puede afectar a los vuelos
El impacto más inmediato del paro se verá en la actividad aérea. La aviación depende de información meteorológica constante y precisa sobre variables como viento, visibilidad, tormentas y presión atmosférica para garantizar operaciones seguras.
Si bien habrá guardias mínimas, la menor disponibilidad de datos y posibles demoras en los reportes pueden derivar en reprogramaciones, cancelaciones o retrasos en vuelos tanto de cabotaje como internacionales.
Fuentes del sector señalan que, ante la falta de información en tiempo real, las aerolíneas deben extremar medidas de seguridad o directamente suspender operaciones, ya que no pueden cumplir con los estándares exigidos por normativas internacionales.
El paro se da en un contexto de creciente tensión sindical y podría tener efecto en cadena sobre la conectividad aérea y la logística, afectando tanto a pasajeros como al transporte de cargas en todo el país.