Si bien recibió asistencia médica, a las pocas horas sufrió un accidente cerebrovascular (ACV) y quedó cuadripléjica. Luego de estar internada en el hospital Guillermo Rawson, se fue a continuar su tratamiento en un centro de rehabilitación en Córdoba donde permaneció durante un año, tiempo en el que estuvo lejos de sus hijos.
"Lorena avanzó en Córdoba, de allá regresó sin la gastrostomía ni la traqueotomía que tenía cuando fuimos, y está un poco más descomplejizada", comentó su madre, Nélida Algañaraz, a Canal 8. Y agregó que "puede mover su parte izquierda, aún falta la derecha que tiene un poquito de movimiento".
Por otro lado, destacó que sus cuatro nietos, hijos de Lorena, se quedaron a cargo de sus tías y de su padre mientras permanecieron en Córdoba. Ahora los cuatro viven con su madre y se entienden perfectamente, aunque le cueste un poco hablar aún.
El culpable de lo que le sucedió, de apellido Olivera (25), considerado el violador serial de San Martín, con al menos tres ataques que propinó a mujeres, se quitó la vida en un callejón en Colón y Benavídez, donde fue hallado un mes después de la agresión.