Un conductista canino aseguró que la peligrosidad del animal no es una cuestión de raza sino de tamaño
Tal como si fuera un arma mortal, los perros grandes deben estar bajo el cuidado de personas que tengan conocimientos al respecto, que hayan hecho cursos, que tengan permiso psicológico y que no tengan antecedentes penales ni de violencia. Este es el puntapié inicial para poder mantener un animal de características tales como el pitbull. Según declaró el conductista canino Roberto Bastiabelli la carga de energía genética que poseen los Pitbull va de 25 a 30% y eso habla de la capacidad de ataque que posee. Esto constituye un problema de agresión. Bastiabelli aclaró que no es una cuestión de raza la agresividad del can sino de tamaño.
