Para el operativo de rescate se asignaron dos naves de superficie equipadas con "sonar" (técnica que se vale de la propagación del sonido debajo del agua para detectar el rebote de las ondas enotros buques), y dos aviones que sobrevuelan la zona en la que se perdió el contacto. Ahora se sumó el P-3B, que estaba en Ushuaia participando de la operación IceBridge, una iniciativa orientada a estudiar y comprender el comportamiento de glaciares y capas de hielo en el continente antártico, que por primera vez hace base en una ciudad argentina.
La aeronave de la NASA cuenta con un altímetro láser que mide la altura de la superficie del hielo, tres sondas de radar que miden el grosor y las capas de la nieve y el hielo, una cámara de alta resolución para registrar el terreno y una cámara de infrarrojos para medir la temperatura de la superficie. También lleva un gravímetro y magnetómetro que registran pequeñas variaciones en la gravedad de la Tierra y campos magnéticos para medir el espesor de la cavidad oceánica debajo de las plataformas de hielo flotantes, información esencial para avanzar en la comprensión de la influencia recíproca del hielo y el océano.
Infobae