Se trata de Facundo Hernández, de 28 años, un joven que fue becado al país centroamericano y se quedó haciendo su práctica de Ingeniería Industrial luego de finalizado el programa de intercambio. Justamente, está trabajando en un proyecto sobre una cápsula de resguardo destinada a la supervivencia en catástrofes naturales, como en este caso, el terremoto. Es por eso que este tipo de fenómenos ayudan a su investigación.
El joven expresó que las alarmas de sismos empezaron a sonar segundos antes del sacudón y eso les dio tiempo a los habitantes del edificio donde vive a bajar por las escaleras. "Estábamos crespitos de ver cómo se caían pedacitos de la edificación, incluso en un momento nos caímos pero nos reincorporamos rápidamente", destacó.
Por último, Facundo reflexionó que en México tienen muchas prácticas de simulacros y los protocolos provinciales fueron respetados. "Es necesario que en San Juan implementen las alarmas que segundos antes avisen sobre sismos", expresó.
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