Durante la pesquisa se logró determinar que el condenado utilizó la aplicación de mensajería WhatsApp para distribuir archivos con contenido de abuso y explotación sexual infantil desde una conexión geolocalizada en la provincia de San Juan. Asimismo, se acreditó que entre septiembre de 2022 y marzo de 2023 compartió imágenes de estas características a través de distintos grupos de mensajería instantánea.
Además, en los dispositivos electrónicos secuestrados se detectó una importante cantidad de archivos vinculados a abuso y explotación sexual infantil, entre ellos al menos 1.882 imágenes y 461 videos, parte de los cuales correspondían a representaciones de menores de 13 años.
En una audiencia celebrada el 19 de junio, las partes arribaron a un acuerdo de juicio abreviado, que fue homologado por el juez interviniente. En consecuencia, se declaró la culpabilidad del imputado y se le impuso una pena de cuatro años y seis meses de prisión efectiva, a cumplir en el Servicio Penitenciario Provincial.
Asimismo, se ordenó su inmediata detención hasta tanto la sentencia quede firme, el decomiso definitivo de todos los dispositivos y efectos secuestrados durante la investigación y la intervención de la Dirección de Patronato de Presos y Liberados.