En una entrevista publicada en el diario Clarín, justificó su posición al argumentar que desde su espacio no se sienten "los dueños de los 5.400.000 votos" que sacó el frente.Al ser consultado acerca de quien considera que esté en mejores condiciones para quedarse con el balotaje entre los candidatos presidenciales del Frente para la Victoria y de Cambiemos, Daniel Scioli y Mauricio Macri, contestó: "Yo creo que la Argentina eligió un camino de cambio que no se puede detener".Al respecto, consideró que "Scioli tiene que elegir si es la continuidad o si expresa algún cambio".
"Por ahora, los que expresamos algún cambio fuimos aquellos que fuimos parte del 65 por ciento de la gente que no votó al kirchnerismo", afirmó."Hay un hastío, que la gente no quiere más INDEC, no quiere más impunidad para la corrupción, que no quiere más jubilados que ganan menos que los presos, hay muchas cosas que la sociedad argentina no quiere más", enfatizó Massa.Pese a haber quedo descalificado de la competencia definitiva que estará polarizada entre Scioli y Macri, valoró el hecho de haber logrado incidir en la agenda de campaña de los candidatos finalistas, quienes incorporaron varias de las propuestas del frente UNA. "El haber definido una campaña de propuestas obligó a los demás a discutir sobre temas como el narcotráfico, la corrupción, la inseguridad, la inflación", destacó.Sobre su rol en el Congreso a partir del 11 de diciembre, Massa aclaró que él no es un "opositor" sino un "propositor", y que siempre que cuestionó "alguna medida", propuso "alternativas".