En la estimación, se trata de 4500 personas entre empleados y trabajadores que aún no pueden retornar a la actividad, ya que no están entre los exceptuados y son los que se hacen cargo del negocio.
En el sector hay una inmensa preocupación porque el último relevamiento realizado entre viernes y sábado arrojó números devastadores. El 90% de las ventas cayeron a razón del año pasado y el sistema está complicado. Deberá pasar mucho tiempo para encontrar una estabilidad comercial, según auguran los involucrados, porque las deudas se acumularon considerablemente.
La cadena de pagos se cortó; los números están desfasados a razón de lo planeado a principios de año. No se logró la liquidación de temporada en el caso de algunas tiendas que recuperan dinero con esa medida y no pueden pagar lo que compraron en enero.
A eso se le suma que la mayoritaria porción de público que asiste al centro lo hace para "mirar", para consultar precios, para pagar créditos con algunas casas y para comprar sólo lo indispensable."Hay negocios que sólo han vendido una prenda desde que abrieron. Eso es muy preocupante y desalentador", remarcó el presidente de la Cámara de Comercio, Hermes Rodríguez a sanjuan8.com.
Con la esperanza puesta en la flexibilización de este lunes, tanto en la franja etaria que se habilitó para visitar locales como en la posibilidad de tener una hora más las puertas abiertas en el turno de la tarde, los comerciantes cruzan los dedos. "De seguir así, muchas serán las tiendas que permanezcan cerradas y eso significaría una pérdida lamentable", lanzó.
El otro pedido que también hace al conjunto apunta a la reapertura de restaurantes, bares y cafés. En provincias como Mendoza, donde hay circulación viral, la habilitación ya fue acordada la semana pasada. Esto alienta a los locales a solicitar que el gobierno revea la situación.