Esta inversión de $3.000 millones de dólares que promete, podría concretarse en el segundo o tercer trimestre del año que viene cuando se apruebe el informe de impacto ambiental. Hay grandes expectativas de que eso ocurra, ya que las condiciones están dadas. Ese informe será presentado antes de que termine marzo de 2021.
Con ese dinero, se obtendría la infraestructura necesaria para poner en marcha la mina: campamento, caminos, red eléctrica, planta de proceso, mano de obra etc. Si bien ese proceso duraría 4 años aproximadamente (en el proyecto de factibilidad está previsto el inicio de la producción en 2026) la actividad de explotación se extendería por 20 años.
El grupo Lundin Gold colocará su campamento en Rodeo, Iglesia, y se prevé una extensión de 250 kilómetros. La proyección está comprendida por una producción de metal anual de 136.00 toneladas de cobre, 225.000 onzas de oro y 1.164.000 onzas de plata; la mina se convertirá en un factor primordial para producir, exportar y solventar la economía argentina.
“El ministro Kulfas lanzó sus ejes para reactivar la economía y el desarrollo productivo y solicitó apuntar a la creatividad y a la innovación para avanzar entre los actores de la economía. A mismo tiempo, el propio presidente Alberto Fernández solicitó que la minería sea primordial para motorizar la economía”, indicó Hensel.
El proyecto Josemaría promete divisas para el país y la generación de 4.000 puestos de trabajo en su etapa de construcción, 1.000 puestos de trabajo durante la operación y posibilidades indirectas para pymes y empresas relacionadas al rubro.