El tren funcionará como un nodo central. En sus vagones se concentrarán prestaciones sanitarias y sociales: controles médicos, mamografías, radiografías, atención pediátrica y clínica, vacunación y controles oftalmológicos con entrega de lentes. También se habilitarán gestiones administrativas como trámites previsionales y documentación.
A ese esquema se suma la estructura provincial, con la participación de distintos organismos que brindarán asesoramiento y gestión de trámites vinculados a salud, educación, servicios, producción y asistencia social. La atención será por orden de llegada, con un sistema de admisión para organizar la demanda.
El cronograma prevé el inicio en Albardón del 4 al 8 de mayo, luego continuará en Sarmiento del 11 al 15 y en Caucete en dos etapas: del 18 al 22 y del 26 al 29. En paralelo, se sumarán actividades específicas como capacitaciones con certificación oficial.
El operativo no es nuevo, pero sí más amplio. En experiencias anteriores, la convocatoria superó las 20.000 gestiones, consolidando el formato como una herramienta efectiva para acercar servicios a zonas con menor accesibilidad. Este año, con la incorporación del tren, el alcance busca ser mayor.
La lógica es clara: concentrar en un mismo espacio servicios que habitualmente requieren múltiples traslados, turnos y tiempos de espera. En ese sentido, el enfoque combina recursos nacionales y provinciales para ampliar la cobertura y responder a una demanda sostenida.