El Centro de Información y Medios del Gobierno afgano ha confirmado al menos 800 muertos y 2.500 heridos en la provincia de Kunar, la más afectada, 12 fallecidos y 255 heridos en Nangarhar, 58 lesionados en Laghman y otros cuatro en Nuristán.
En Kabul, la capital, las autoridades sanitarias han indicado que los equipos de rescate trabajan contrarreloj para llegar a aldeas remotas en una región con un largo historial de terremotos e inundaciones. Sin embargo, el régimen talibán - que regreso al poder en 2021 con sus restricciones impuestas por aplicar férreamente la sharía, la ley musulmana- han hecho que el país permanezca entre los más atrasados de la Tierra. Por consiguiente, no está en condiciones de llevar la mejor respuesta y ayuda a la población damnificada.
Además, un informe de la misión de la ONU en el país (UNAMA) junto a la "Media Luna Roja" (la Cruz Roja en el mundo árabe) intentan compensar las falencias que tiene el régimen talibán para este tipo de catástrofe. En la zona más afectada, la población vive mayoritariamente en precarias viviendas de barro y paja. Construcciones, por tanto, extremadamente vulnerables a los terremotos y que colapsaron por completo.
Un terremoto importante y una mala infraestructura
Ambos factores se potencian para este devastador efecto del terremoto. El movimiento de tierra se dio en una zona no puy profunda, los que afectó sobremanera los ligeros cimientos de construcciones precarias, que se cayeron de inmediato. El régimen talibán no tiene, además, la infraestructura adecuada para llevar rápidamente la ayuda necesaria a las víctimas.
El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, afirmó que la agencia global se había "movilizado plenamente" para ayudar, y funcionarios de la ONU confirmaron el despliegue de equipos sanitarios y suministros de medicamentos, alimentos, kits de traumatología y refugios de emergencia en la zona del terremoto.
Organismos internacionales han ofrecido su ayuda ante la emergencia. La Cruz Roja Británica indicó que sus equipos estaban organizando el envío de alimentos, medicamentos, alojamiento, agua y refugio temporal a la región, cercana a la frontera con Pakistán. Intersos, una organización de ayuda humanitaria sin fines de lucro que trabaja en Afganistán, afirmó que el desastre no podría haber llegado en peor momento para los afganos y que los médicos y enfermeros por la falta de logística para emergencias de este tipo.