En esa situación, lo habría obligado a desnudarse y a tratar de expulsar el cuerpo extraño, pero al no obtener resultados y pese a que la víctima aseguraba que no llevaba nada, el sujeto habría tomado la iniciativa de hacerle tacto y lo violó, generándole una lesión. La madre del interno realizó la denuncia tras el hecho.
Entre las pruebas aportadas, se realizó una rueda de reconocimiento que resultó positiva, el testimonio de la víctima con la descripción de la vestimenta que llevaba su agresor, las cámaras de seguridad y la revisación que le hizo posteriormente personal de salud al interno, quien descartó la presencia de un cuerpo extraño.
Finalmente, la Fiscalía imputó al penitenciario Gustavo Alfaro por abuso sexual con acceso carnal agravado por ser cometido en calidad de personal de seguridad, incumplimiento a los deberes de funcionario público y vejaciones, todo en calidad de autor y en concurso ideal.
Si bien solicitó 3 meses de prisión preventiva, el juez de Garantías Gerardo Fernández Caussi resolvió hacer lugar para evitar el entorpecimiento de la investigación, debido a que el hecho denunciado ocurrió en ese mismo lugar, y podrían verse afectados los testigos. El magistrado resolvió la prisión preventiva, pero por 2 meses, en la División Delitos de la Central de Policía y 1 año de Investigación Penal Preparatoria.
El delito al que se enfrenta el agente de seguridad tiene una escala penal que va de los 8 a los 20 años de prisión.