La reactivación permite retomar las tareas previstas en el plan de obras, que busca preparar el proyecto para su próxima etapa: la construcción. Entre los trabajos contemplados se encuentran la mejora del camino de acceso existente, el replanteo y la ejecución de obras para una nueva traza vial, además de la construcción de alcantarillas.
Emmanuel Navarta, superintendente de Servicios Generales, destacó el trabajo coordinado de los equipos para poner nuevamente en funcionamiento las instalaciones. Según explicó, las áreas de Seguridad e Higiene, Caminos y Servicios Generales trabajaron junto con la empresa contratista del campamento para recuperar los accesos, acondicionar las instalaciones y restablecer los servicios.
“Que hoy volvamos a tener personal alojado en Candadito, con los servicios necesarios para esta etapa en funcionamiento, es un logro compartido de los equipos en terreno y de quienes acompañaron desde la base”, expresó Navarta. Además, señaló que la coordinación entre las distintas áreas será clave para avanzar en el desarrollo del proyecto.
La desmovilización de julio había sido definida de manera preventiva para evitar que los trabajadores quedaran expuestos a condiciones climáticas riesgosas. Con la mejora del tiempo y la recuperación de los servicios, el personal volvió a trabajar en el lugar.
Desde Los Azules remarcaron que la seguridad de los trabajadores continúa siendo una prioridad mientras avanzan las tareas de infraestructura necesarias para el desarrollo del proyecto minero.