El reclamo sindical no abre una nueva discusión paritaria, sino que apunta —según remarcaron— al cumplimiento de acuerdos ya firmados. En ese paquete, el gremio incluye diferencias salariales de enero, el reintegro del día descontado por el último paro, viáticos y una suma extraordinaria no remunerativa de $100.000 pactada previamente.
Del otro lado, las empresas nucleadas en ATAP sostienen que atraviesan una situación económica crítica. Argumentan falta de recursos para afrontar los compromisos y advierten que sin asistencia estatal se vuelve inviable cumplir con la totalidad de los pagos bajo la escala vigente.
En ese contexto, el conflicto escaló a una fase decisiva. La conducción sindical anticipó que este miércoles realizará una presentación formal ante el Ministerio de Trabajo de la Nación y que, antes del mediodía, definirá el alcance de las medidas.
La opción que hoy aparece con más fuerza es un paro total del servicio desde el primer minuto del viernes. Desde el gremio aseguran que la protesta se sostendrá “el tiempo que sea necesario” hasta obtener respuestas, lo que abre un escenario de incertidumbre para miles de usuarios que dependen del transporte público en la provincia.