Los precios que deberán encontrar en las góndolas son de los rubros limpieza, cuidado personal, bebidas, higiene, carnes y congelados, lácteos etc. Estos valores se retrotraen al 1 de octubre hasta el 7 de enero de 2022.
Lo que se define esta tarde tiene que ver con la definición de "clausura sí, clausura no" o con multas que deberán afrontar los empresarios. La tensión cambiaria y la inflación significan una fuerte presión sobre los municipales, quienes también se involucrarán en el control de precios.
Mientras tanto, el secretario de Comercio Interior, Roberto Feletti, fue el encargado de anticipar posibles clausuras para aquellos que se nieguen a cumplir con la medida. Esta decisión responde a la necesidad de no ver alborotado el listado de precios de cara a las fiestas y mantener el control sobre los mismos con valores "razonables", pese a la disparada del dólar.
Algunos sectores anticipan "escasez de productos", ya que se podría repetir la ecuación de cada congelamiento: la de guardar mercadería para cuando los precios queden libres de restricciones.
"Las expectativas en San Juan son de cumplimiento. Los supermercados ya están prestando disposición para informar y acreditar que los artículos ingresan y se están corrigiendo precios", dijo el director de Defensa al Consumidor, Javier González a sanjuan8.com.
A esto se le suma la disposición de la provincia de hacer "todo" para llevar adelante el control adecuando. "En caso que haya un incumplimiento se verá la magnitud del mismo. Tanto el empresario como el consumidor tendrán las garantías de la Ley 24.240", aseguró.
Ante cualquier denuncia, comunicarse al 0800-333-3366, que es la línea del Consumidor. En el caso de advertir incumplimiento de precios, las autoridades solicitan adjuntar la fotografía del artículo en infracción.