"La idea es que se abra la escucha activa y ver esos factores de riesgo entre los compañeros", explicaron desde el área, señalando conductas clave como la irritabilidad, el descuido personal o la manifestación de problemas económicos. Cuando se detecta alguna de estas alarmas, se activa de inmediato el dispositivo de contención.
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El proceso de actuación y las estadísticas del año
El abordaje ante una situación de riesgo incluye entrevistas en reiteradas oportunidades con psicólogos y psiquiatras de la fuerza. El protocolo no se limita al agente: también se toma contacto con el entorno familiar para armar una red de contención sólida y se inicia un trabajo externo mediante psicoterapia.
Desde la División reconocieron que, aunque en menor medida, existen casos donde los propios efectivos se acercan de manera voluntaria a pedir contención, mientras que en otras ocasiones las intervenciones se realizan por requerimiento de la dependencia a la que pertenecen. La problemática preocupa a las autoridades: en lo que va de este año, la fuerza ya registra tres suicidios consumados, además de intervenciones con agentes que presentaban ideación suicida o que solicitaron asistencia formal.
La División Salud Integral atiende todos los días en su sede central, ubicada en el edificio de la ex Comisaría de la Mujer. Ante cualquier situación de riesgo o urgencia fuera del horario administrativo, se activa un esquema de urgencia para abordar cada caso con la inmediatez que la situación requiere.
Líneas de asistencia y contención Ante situaciones de crisis o vulnerabilidad, el CISEM 911 cuenta con un equipo de profesionales de la psicología, personal policial y operadores civiles capacitados para brindar contención y asistencia las 24 horas, los 365 días del año.