Ojalá la próxima víctima del coronavirus sea la miseria humana
"Después de esto nacerá un nuevo mundo, estoy seguro de eso" decía el presidente Alberto Fernández en una entrevista para la TV Pública. Al virus del coronavirus lo mata la solidaridad, se viraliza en las redes. Y el himno nacional contra la enfermedad parece haberlo escrito hace muchos años el célebre Gustavo Cerati, cuando repite con su voz eterna "separarse de la especie por algo superior, no es soberbia es amor". Pero todo parece ser algo que queda bonito decir o fácil de compartir en las redes. Es que a juzgar por los hechos, el coronavirus llegó para quedarse en San Juan, ya que ni bien se conoció el primer caso positivo no hubo ni solidaridad, ni amor, ni mucho menos un mundo mejor.