La audiencia será para formalizar la acusación contra Molina Díaz, presentar los cargos contra el imputado y solicitar al juez de Garantías el plazo de la investigación penal preparatoria (IPP) y, en caso de evaluarlo necesario, pedir prisión preventiva para el señalado.
En el caso de Molina Díaz, sería imputado por el delito de homicidio culposo porque desde la Fiscalía entienden que el guardavidas habría actuado con negligencia (sin intención y con falta de cuidado) al momento en el que Santiago cayó a la pileta y se ahogó. Este delito tiene una pena de 1 a 5 años de prisión en inhabilitación especial de 5 a 10 años, motivo por el que estiman que podría quedar en libertad a la espera del juicio, luego de ser imputado.
Fueron los testigos del hecho, quienes prestaron testimonio de lo ocurrido aquel domingo en la zona de la pileta y quienes pudieron contextualizar qué sucedía en esos momentos. Según informaron fuentes de la investigación, los testigos señalaron al guardavidas, quien trabajaría desde hace varios años en el camping. Los testigos habrían señalado que el bañero estaba distraído con el teléfono durante su horario de trabajo, prueba clave para la investigación.