Aunque oficialmente la cumbre estará enfocada en el avance del acuerdo comercial con la Unión Europea y el inicio de negociaciones con Japón, gran parte de las conversaciones girarán en torno a las diferencias entre Buenos Aires y Brasilia.
El gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva cuestiona la eliminación de aranceles para más de 1.600 productos estadounidenses, al considerar que una medida de ese tipo debería ser compatible con la política comercial común del Mercosur.
Otro de los puntos que genera debate es la intención de la Argentina de incorporarse al tratado transpacífico, una iniciativa que, según analistas internacionales, llevó a Brasil a impulsar un acercamiento comercial con Japón para fortalecer el bloque regional.
En paralelo, la situación de Venezuela volverá a estar sobre la mesa. Mientras algunos países plantean revisar la suspensión del país caribeño, el Gobierno argentino mantiene su decisión de rechazar cualquier reincorporación al sostener que Caracas continúa incumpliendo la cláusula democrática del Mercosur.
Antes de viajar a Paraguay, Milei recibirá en Buenos Aires al senador brasileño Flavio Bolsonaro, uno de los principales referentes de la oposición a Lula, un gesto político que también refleja las diferencias que atraviesan la relación entre ambos gobiernos.